pesca de calamar desde barco

Pesca de calamar desde barco

El calamar no pica. Se abraza.

Y esa es la razón de que se pesque distinto a todo lo demás. Quizá sea la noche, el foco sobre el agua negra, o ese tirón suave y traicionero cuando uno se agarra a la potera. A mí me enganchó en mi primera salida nocturna, y a ti te va a pasar igual. Te cuento cómo.

Con qué se pesca: la potera

El calamar no se pesca con anzuelo, sino con poteras (egi): señuelos con forma de gamba o pez y una corona de pinchos en la cola donde se engancha. Ojo con esto: la corona no tiene muerte, no clava como un anzuelo. El calamar va agarrado, no cosido — por eso se sueltan tantos al subirlos.

Talla, caída y color: los tres datos de la caja

  • Talla: se numeran (2.5, 3.0, 3.5…). Las medianas son el punto dulce para empezar; la pequeña para calamar fino y agua clara, la grande cuando hay corriente o buscas ejemplares serios.
  • Velocidad de caída: hay poteras que bajan rápido y otras que planean. En poco fondo o con calamar desconfiado, la que planea da más picadas, porque el ataque llega en la bajada.
  • Color: tonos naturales con agua clara y de día; colores vivos y bases luminosas con poca luz o agua turbia.

Lleva variedad y cámbiala sin pereza: el color que ayer fue mágico, mañana lo ignoran. Capricho de calamar.

El montaje

Lo más simple funciona: línea, un bajo de fluorocarbono y una potera. Con eso pescas.

El otro montaje clásico va con varias poteras pequeñas escalonadas por encima de un peso, para peinar distintas alturas de una pasada. Es más eficaz cuando no sabes a qué altura están, y bastante más lioso de manejar en cubierta de noche.

Empieza con una potera. Ya tendrás tiempo de enredarte.

La técnica: tira y deja caer

Suelta la potera, déjala bajar, y luego tira hacia arriba con golpes secos y deja que caiga de nuevo. El calamar ataca casi siempre en la caída, cuando la potera baja imitando a una presa herida.

Cuenta los segundos de bajada. Si a la tercera pasada nada, cuenta dos más y prueba un palmo más abajo. Así encuentras la altura buena en vez de adivinarla.

La pausa no es tiempo muerto. La pausa es donde se pesca.

Cómo notar la picada (no es lo que esperas)

No hay tirón. Lo que notas es que la línea deja de bajar o que de pronto pesa más, como si hubieras enganchado una bolsa. Ese «se ha vuelto pesado» es el calamar.

Mantén la línea algo tensa en la caída, porque con línea floja no te enteras. Y cuando lo notes, no des un tirón de clavada: no hay nada que clavar. Recupera firme y constante.

En el calamar no se clava. Se le convence de que no suelte.

Dónde y cuándo

El calamar es de luz baja: amanecer, atardecer y noche son tus momentos. De noche, un foco sobre el agua atrae carnada y, detrás, a los calamares.

Busca praderas de posidonia, cantiles y cambios de fondo — ahí una sonda te ahorra media noche de tanteo. La temporada fuerte suele ir de otoño a invierno, aunque hay calamar casi todo el año según la zona: el reparto completo, en qué pescar según la época.

Y si encuentras el sitio, quédate en él: fondear bien vale más que dar vueltas buscando otro mejor.

La noche: lo que hay que llevar sí o sí

Pescar de noche cambia las reglas. Necesitas la luz de fondeo encendida para que te vean, un frontal para las manos libres, y todo recogido en cubierta: de noche cualquier cabo suelto es una caída.

Repasa la seguridad a bordo antes de la primera salida nocturna, y el chaleco puesto, no debajo del asiento. De noche, un hombre al agua es un problema muy distinto.

El calamar no merece ni un riesgo de más.

Trucos que marcan

  • Si pican, no te muevas: suelen ir en grupo. Donde cae uno, caen más.
  • Sube constante y sin aflojar. En cuanto das holgura, se suelta.
  • Si es grande, sácalo con salabre. Levantarlo en volandas es la forma más tonta de perderlo.
  • Déjalo escupir la tinta fuera del barco antes de subirlo a bordo. Va a acabar mojado y con tinta igualmente. Sí, tinta.
  • A la nevera pronto: el calamar se estropea rápido y se nota en la mesa.

Cuándo no salir a por calamar

Con mar de fondo o viento cruzado, la potera deja de caer vertical y el montaje pierde todo el sentido. Y si el agua está muy turbia tras un temporal, es tiempo perdido.

Hay noches que no son. Reconocerlo a tiempo es parte del oficio.

El error de novato

Trabajar la potera demasiado rápido y sin pausas. El calamar quiere la caída lenta y tentadora, no una potera en modo cohete. Tira, y deja caer.

El primer paso

Sal al atardecer, lleva poteras de varios colores y tallas, y prueba el tira-y-deja-caer cerca de zonas de carnada contando la bajada. El primer calamar que suba, con su tinta y su tirón suave, te va a enganchar. Palabra.

Si has llegado hasta aquí es que te interesa de verdad, así que el siguiente paso es el equipo. La caña específica es la compra que más se nota: qué caña para pescar calamar desde barco.

Salir de noche no es el mejor estreno. Si es tu primera temporada a bordo, lee antes cómo empezar a pescar en barco y deja el calamar para la segunda salida.

Preguntas frecuentes

¿Con qué se pesca el calamar?

Con poteras (egi): señuelos con forma de gamba o pez y una corona de pinchos donde se engancha el calamar.

¿Cuándo pica más el calamar?

Con poca luz: amanecer, atardecer y noche. De noche, un foco sobre el agua los atrae. Temporada fuerte de otoño a invierno.

¿Cómo noto el pique del calamar?

No da un tirón fuerte; la línea «se vuelve pesada». Mantén algo de tensión para notarlo.

Nos vemos en el agua. — Mike

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