Cómo fondear para pescar
El ancla no agarra por su peso. Agarra por el ángulo.
Ahí está resumido todo lo que la gente hace mal al fondear. Parece fácil —tiras un hierro por la borda y ya— hasta que el ancla no muerde, el barco garrea sobre tu zona de pesca y te pasas la mañana recolocándote en vez de pescando. Hazlo bien una vez y no vuelves a fallar.
Qué ancla, según tu fondo
- Rezón (el de las uñas): el clásico de las barcas pequeñas. Va bien en roca y piedra, y sus uñas se doblan para poder soltarlo si se enroca. En arena floja no destaca.
- Tipo arado o de pala: muerde muy bien en arena y fango, que es donde peor trabaja el rezón. En roca, en cambio, o no engancha o engancha demasiado.
El ancla perfecta para todos los fondos no existe. La buena es la que agarra en el fondo donde tú pescas.
La cadena no es opcional
Entre el ancla y el cabo tiene que ir un tramo de cadena. No está para dar peso: está para que el tiro llegue al ancla tumbado, en paralelo al fondo. Es lo que hace que la uña se clave en vez de zafarse.
Un ancla buena con cabo directo y sin cadena trabaja como un ancla mala.
Elige el sitio (con cabeza)
No fondees a lo loco. Usa la sonda para buscar estructura, un veril, un cambio de fondo donde se junte el pescado — y aprende a leer lo que te enseña.
Y mira de dónde vienen el viento y la corriente, porque el barco se va a colocar a favor de ellos. Fondea arriba de tu zona buena, para que al estirarse el cabo el barco quede justo encima.
Se fondea donde quieres acabar, no donde quieres empezar.
Cuánto cabo soltar (la regla que todos ignoran)
Aquí se cae la gente. Si sueltas poco cabo, el tiro va hacia arriba y el ancla se zafa. La regla: entre 4 y 5 veces la profundidad. ¿20 metros de fondo? Pues 80-100 metros de cabo y cadena.
Parece mucho. Es lo que hay. Y con viento o mar, más bien 5 que 4.
Cuenta también la marea: si fondeas con bajamar y vas a estar cuatro horas, el fondo va a crecer bajo tus pies.
Asegúrate de que agarra
Suelta el ancla con el barco parado o con leve marcha atrás y ve largando cabo poco a poco: echarlo todo de golpe amontona la cadena sobre el ancla y la deja tumbada de lado.
Cuando esté tendido, da un toque de motor atrás para clavarla. Luego coge dos referencias en tierra alineadas y comprueba que no se mueven. Si garrea, recoge y repite. No te conformes: un ancla que garrea a las nueve seguirá garreando a las doce.
Colocar el barco donde tú quieres, no donde quiere el viento
Fondeado por proa, el barco se orienta solo con el viento y la corriente, y no siempre te deja la popa hacia donde quieres pescar. Ahí entra el truco de fondear con dos puntos o largar un segundo cabo desde popa, para fijar el ángulo del barco sobre la estructura.
Es una maniobra que hay que hacer con cabeza: un barco atravesado a una mar de fondo se vuelve incómodo y, si aprieta, peligroso. Con mar rizada, mejor déjalo por proa y adáptate tú.
Y si tu barca lleva motor eléctrico con función de posición, muchas veces la respuesta es no fondear: te mantiene sobre la marca sin tocar el fondo.
El orinque: el cabo que te salva el ancla
Si pescas en roca, tarde o temprano se te enroca. La solución se prepara antes: un cabo fino atado a la uña del ancla con una boyita en superficie. Cuando no salga, tiras de ahí y el ancla se suelta al revés.
Cuesta cinco minutos montarlo y te ahorra el ancla entera. Y no, no vas a acordarte de ponerlo el día que lo necesites: se pone siempre.
Seguridad mientras estás fondeado
El cabo va hecho firme a una cornamusa de verdad, no a lo primero que pillas, y con un cuchillo a mano por si hay que cortar rápido. Nunca se fondea en un canal de entrada ni en zona de paso.
Y si te quedas de noche —a por calamar, por ejemplo— la luz de fondeo encendida. Repasa el resto en seguridad a bordo: fondear mal te arruina la mañana, salir sin lo básico es otra cosa muy distinta.
Cuándo no fondear
Si estás buscando y aún no sabes dónde está el pescado, fondear es perder el tiempo: te ata a un punto que quizá no vale. Ahí se busca a la deriva o a curricán, y solo cuando encuentras, se fondea.
Con corriente fuerte o mucho viento en poco espacio, tampoco: acabas dando bandazos sobre el mismo cabo. Y sobre fondo de roca viva y sucia, piénsalo dos veces aunque lleves orinque.
El ancla es para quedarse, no para buscar.
El error de novato
Soltar poco cabo porque hay mucha profundidad y da pereza. Resultado: el barco garrea, sales de la zona de pesca y encima es peligroso.
La pereza con el ancla se paga siempre, y se paga entera.
El primer paso
Localiza estructura con la sonda, calcula tu cabo (5 veces la profundidad), fondea arriba de la zona, clava con marcha atrás y comprueba con dos referencias en tierra antes de montar la caña. Pescar bien colocado lo cambia todo — pregúntale si no a quien busca dorada.
Fondear bien es media pesca, pero la otra media es todo lo demás: lo tienes reunido en pesca en barco para principiantes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cabo tengo que soltar?
Entre 4 y 5 veces la profundidad. ¿20 metros de fondo? Pues 80-100 de cabo. El ancla agarra por el ángulo, no por el peso.
¿Cómo sé si el ancla ha agarrado?
Da un toque de marcha atrás para clavarla y comprueba con una referencia en tierra que el barco no se mueve.
¿Por qué garrea el ancla?
Casi siempre por soltar poco cabo. Suelta más y vuelve a clavarla.
Nos vemos en el agua. — Mike
