Carrete y caña de pesca aclarándose con agua dulce junto a señuelos secándose sobre una toalla

Cuidar el equipo después de cada salida

Nadie compra equipo pensando en cuidarlo. Llegas a puerto cansado, con el coche cargado, y lo último que te apetece es ponerte a lavar cosas.

Pues ahí, en esos diez minutos que no le dedicas, se te va más dinero que en cualquier compra que hagas este año.

Por qué el mar se come tu equipo

El agua salada no se seca y ya está: deja sal. Y esa sal cristaliza dentro de los rodamientos del carrete, entre las anillas, en las cremalleras y en cada tornillo. Absorbe humedad, se mete donde no debe y va corroyendo desde dentro.

Lo peor es que no lo ves. El carrete sigue funcionando… hasta que un día rasca, se agarrota o el freno da tirones justo cuando llevas el pez de tu vida. La avería no ocurre el día que falla: ocurre las veinte salidas anteriores.

La rutina de 10 minutos al llegar

El carrete. Aclara con agua dulce a poca presión. Nunca a chorro fuerte ni con manguera a presión: metes la sal más adentro en vez de sacarla. Afloja el freno del todo antes de guardarlo —dejarlo apretado deforma los discos con el tiempo— y déjalo secar al aire, nunca al sol directo ni dentro de una funda cerrada.

La caña. Aclárala entera prestando atención a las anillas y al portacarretes, que es donde se acumula la sal. Pasa un paño por el tramo de unión de los tramos. Guárdala en horizontal o colgada, nunca apoyada de punta.

Los señuelos y anzuelos. Aclara y sécalos antes de cerrar la caja. Meter señuelos mojados en una caja cerrada es fabricar óxido: en dos semanas tienes anzuelos rojos. Y un anzuelo con óxido no clava. Si repasas qué señuelos llevar, verás que la caja se cuida sola si respetas esto.

Las líneas. Aclara el carrete con la línea puesta. La trenza aguanta bien pero acumula sal y se vuelve áspera; el fluorocarbono se degrada con el sol más que con el agua.

Lo que hay que hacer de vez en cuando

  • Revisar la línea madre: pasa los dedos por los últimos metros. Si notas rugosidad o zonas ásperas, corta y tira. Esa parte es la que rompe.
  • Engrasar el carrete según indique el fabricante. No hace falta desmontarlo entero: unos puntos concretos y aceite adecuado, sin excesos.
  • Comprobar anillas: pasa un algodón o una media por dentro. Si se engancha, hay una fisura y ese hilo te va a romper.
  • Cambiar anzuelos de los señuelos que más uses. Son baratos y son lo único que está entre tú y el pez.

El barco y lo demás

  • Aclara el motor siguiendo lo que diga su manual, especialmente el fueraborda.
  • Seca y ventila la barca antes de plegarla si es hinchable. Guardarla húmeda es criar moho y castigar el material.
  • Aclara el chaleco salvavidas y déjalo secar bien. Forma parte del equipo de seguridad a bordo, y es el que menos puede fallar.
  • Vacía y seca la nevera. No hace falta explicar por qué.

El error que más carretes se ha llevado por delante

Meter el carrete bajo el grifo a toda presión pensando que cuanto más agua, mejor. Es exactamente al revés: la presión empuja la sal y el agua hacia el interior, justo donde no debe entrar. Poca presión, mucho aire, cero prisa.

Y el segundo: guardar todo mojado en la bolsa hasta la próxima salida. Ahí no se está secando, se está cocinando.

El primer paso

Al llegar de la próxima salida, antes de sentarte: aclara carrete y caña con poca presión, afloja el freno, seca los señuelos y déjalo todo al aire. Diez minutos. Es la mejor inversión por hora que vas a hacer en este deporte.

Nos vemos en el agua. — Mike

Preguntas frecuentes

¿Cómo se limpia un carrete después de pescar en el mar?

Con agua dulce a poca presión, nunca a chorro fuerte, porque la presión empuja la sal hacia el interior. Después afloja el freno del todo y déjalo secar al aire, lejos del sol directo y sin guardarlo en funda cerrada.

¿Hay que aflojar el freno del carrete al guardarlo?

Sí. Dejarlo apretado mantiene los discos comprimidos y con el tiempo se deforman, lo que hace que el freno pierda progresividad. Es un gesto de dos segundos que alarga mucho la vida del carrete.

¿Cada cuánto hay que cambiar la línea?

No hay un plazo fijo: depende del uso y del sol. Pasa los dedos por los últimos metros después de cada salida y corta en cuanto notes rugosidad o zonas ásperas. Esa parte es la que rompe con el pez enganchado.

¿Por qué se oxidan los anzuelos de mis señuelos?

Casi siempre por guardarlos mojados en una caja cerrada. Aclara y seca los señuelos antes de cerrarla, porque un anzuelo con óxido pierde punta y no clava bien.

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